La Batalla contra la Pesadilla 4 y final

En esta última entrada dedicada a las pesadillas ofrezco un ejercicio, terapeuticamente probado, que os ayudará a lidiar con pesadillas.

Ni que decir tiene, es siempre recomendable que lo hagáis con la ayuda de un analista de sueños o terapeuta. Si sufres de problemas mentales o trauma severo el ejercicio que propongo en este epígrafe no es para ti, y podría ser incluso perjudicial si no lo realizas bajo control clínico.Aquí estoy para lo que necesitéis.

CÓMO LIDIAR CON LAS PESADILLAS

Antes de Comenzar

Contextualiza el sueño. Descubre qué está pasando en la vida del soñador (o la tuya) en el momento en que la pesadilla aparece.

Averigua qué es lo que el soñador (o tú) puede o no puede hacer en el sueño: ¿Puede / no puede hablar? ¿Puede / no puede correr? ¿Puede / no puede oír? y así sucesivamente.

Intenta localizar dónde se concentra el miedo en el cuerpo del soñador (o el tuyo) durante la pesadilla o cuando se narra la pesadilla: ¿Siente dolor en alguna parte en concreto? ¿Dónde siente el terror? ¿En la cabeza, la garganta, el pecho, la barriga, etc.?

Después de elucidar estos detalles, se usa un ejercicio de Imaginación Activa para enfrentarse a la pesadilla de una forma que no es amenazante.

Ejercicio de Imaginación Activa

Encuentra un lugar tranquilo en casa, relájate usando ejercicios de respiración profunda (respiración abdominal) por un par de minutos  y crea una atmósfera confortable y relajante. Puedes usar música de relajación o hacer ejercicio antes de empezar.

No te acuestes, mantente sentado/a.

Cierra los ojos y comienza a revivir el sueño. Con esto quiero decir que repases el sueño mentalmente mientras estás despierto/a, lo visualizas en detalle. Una vez que llegas a la parte difícil, imagina lo que podría haber sido un resultado alternativo. Por ejemplo, en tu sueño eres perseguido por un monstruo y estás aterrorizado porque te va a matar; al llegar a ese punto caliente donde te despiertas en la pesadilla, imagina con detalle que te conviertes en un gigante y que el monstruo escapa asustado; o sacas una varita mágica y lo haces desaparecer; o te paras en seco y le preguntas quién es y qué quiere. La imaginación de cada persona tiene personalidades diferentes, así que sigue tu imaginación, añade tantos detalles como desees. Convierte este ejercicio en una especie de película en la que tú eres (o el soñador es) a la vez el héroe y el director.

Cuando has terminado la película mental de tu pesadilla de la forma que te gustaría que terminara cuando sueñas, ya puedes abrir los ojos.

Puedes hacer esto tantas veces como desees, preferiblemente en días diferentes.

La próxima vez que tengas la pesadilla, observa si hay una mejora, no solo en la historia del sueño sino también en la forma en que te sientes en el sueño.

Lo normal es que la pesadilla vaya mejorando y acabe desapareciendo. A veces desaparece después de realizar este ejercicio.

Si no eres una persona visual, puedes realizar este ejercicio por escrito siguiendo el mismo proceso.

Imaginación Activa para Pesadillas PTSD

La imaginación activa es una técnica exitosa que se utiliza para tratar a pacientes con PTSD. El proceso es similar, pero necesitas de un mayor nivel de relajación, y, dependiendo del evento que produjo el PTSD, puedes hacerlo por tu cuenta o bajo control clínico o analítico; dependiendo de la gravedad de tu trauma, realizar el ejercicio anterior puede ser inocuo o peligroso.

Antes de comenzar relájate físicamente lo más posible. Haz ejercicio, deporte o yoga. Se ha demostrado que la actividad física reduce los síntomas del trastorno de estrés postraumático en personas con síntomas atípicos y personas resistentes al tratamiento estándar. Además, se ha demostrado que mejora otras condiciones de salud asociadas con el PTSD, como la ansiedad, la depresión, y los trastornos del sueño.

 

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