El Arte de Escribir tus Sueños

Escribir nuestros sueños es algo importante si quieres trabajar con ellos, ya sea independientemente o con un analista. Aunque en principio cualquier cosa vale, al escribir tus sueños apropiadamente, estás maximizando el trabajo que puedes realizar con ellos a posteriori.

En esta entrada proporciono unas directrices generales, que yo uso con mis propios sueños, para empezar, mantener, y crecer tu diario onírico.

¿POR QUÉ ESCRIBIRLOS?

Hay tres motivos principales. Primero, cuando escribimos nuestros sueños estamos reforzando nuestra capacidad para recordarlos, y al mismo tiempo estamos activando emociones, sensaciones, sentimientios y memorias que aparecen en ellos.

La segunda razón para escribir un diario onírico es que hace más fácil examinar y revisar grupos de sueños, lo cual permite ver temas, emociones, personajes e historias recurrentes en ellos. 

Finalmente, una vez que empiezas a escribir tus sueños, los recordarás más detalladamente e incluso recordarás detalles que habías olvidado inicialmente al despertarte.

NO DESCARTES NADA

No creas que que los sueños cortos, fragmentarios, ilógicos, insulsos, o raros no son dignos de tu atención. ¡Anótalos! Casi siempre demuestran estar llenos de material beneficioso para el soñador.

A menudo los soñadores, incluida yo misma, eligen un sueño como importante y descartan otro porque parece demasiado trivial, simple o una réplica de los acontecimientos de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, cada vez que hacemos eso estamos privándonos del mensaje que el sueño nos trae. La mayoría de las veces, los sueños insulsos son tan ricos en contenido como los que calificaste a priori como importantes.

No te auto-censures porque el sueño muestra aspectos sexuales, religiosos o sociales que a ti personalmente te resultan repulsivos o no son socialmente aceptables.

Imágenes oníricas esquematizadas, tales como las que aparecen cuando te estás quedando dormido (hipnagógicas), y en el momento de despertar (hipnopómpicas) pueden dar mucho juego durante una sesión y tener más jugo de lo que crees.

ESTRUCTURA DEL DIARIO

Título

Dale un título a tu sueño. Esto es importante, sobre todo si trabajas con un/a analista. No te pases un rato pensando qué título ponerle, tiene que ser algo intuitivo, rápido, y el resultado un título corto, casi periodístico.

Fecha y Lugar

Data tu sueño. Es muy útil cuando miras restrospectivamente a tu diario ya que te permite notar qué temas, personajes o símbolos oníricos concretos aparecen en ciertas fases de tu vida. Además, si fechas tus sueños, puedes tener una referencia fidedigna en caso de que algunos de ellos sean precognitivos. El lugar es opcional, pero si eres una persona nómada o que viaja mucho, podría ser relevante.

Escribe tu Sueño

Escribe el sueño en primera persona del presente de indicativo, como si estuviera ocurriendo ahora mismo. Esto facilita entrar en el sueño de nuevo y recordar más detalles. Es como volver a soñar de nuevo, ya que crea un estado mental en el que lo onírico fluye de nuevo.

Describe los detalles. Dependiendo de los casos, algunos sueños tendrán muchos detalles y otros muy pocos. Si tu sueño es parco escribe unas cuantas palabras conectadas con el sueño, y reconstruye el resto usándolas como ancla. Si tus sueños son largos expláyate en la descripción.

No olvides mencionar las emociones, sentimientos y sensaciones que experimentas en el sueño cuando interactúas con algunos personajes o afrontas determinadas escenas oníricas.

Notas

Mucha gente no anota nada que no sea estrictamente el sueño y la fecha. No hay problema. Si escribir más que esto te abruma, pues no lo hagas, no queremos que el escribir tus sueños se convierta en una tarea rutinaria pesada.

Sin embargo, he experimentado personalmente las muchas ventajas de añadir notas personales al final de cada sueño. No tienen que ser largas si no lo deseas. Yo recomiendo incluir uno o varios de los siguientes elementos:

  • Sucesos importantes del día precedente al sueño. Por ejemplo, ayer me peleé con mi esposa, ayer me llamaron la atención en el trabajo, ayer me pusieron una multa de aparcamiento, ayer empecé mis vacaciones, ayer pedí a mi novia que se casara conmigo, ayer quedé un amigo que no veía hace tiempo, etc.
  • Preocupaciones actuales. Por ejemplo, no sé si me renovarán el contrato, mis recibos son casi tan altos como mis ingresos, me duele el pecho desde hace dos semanas.
  • Emociones intensas en tu vida real en el momento del sueño, tales como estrés, excitación, preocupación, rabia, falta de emoción ante un evento que lo quieren, etc.
  • Emociones y sensaciones intensas en el sueño. Intenta pensar dónde se localizan esas emociones en tu cuerpo.
  • Temas, símbolos o personajes oníricos que te llamen la atención. Si son repetitivos, anótalo. Esto es importante pues, a medida que tu diario crece, notarás qué elementos siguen llamando a tu puerta onírica.
  • Personas o personajes conocidos que aparecen en el sueño. Los que no son conocidos, ¿te recuerdan a alguien de la vida real? Si es así, ¿quién?
  • El final. ¿Es el final del sueño un final interrumpido, una conclusión positiva a la historia del sueño o una conclusión negativa?
  • Paralelismos. Si ves que la historia del sueño te recuerda a una obra literaria, historia de mitología clásica, película, videojuego, o canción anótalo.
  • Enlaces a páginas web. Por ejemplo, has soñado con un templo zen, y tu no sabes mucho de zen; busca información en Internet y añades los hiperenlaces o nombre de las páginas web en esta sección de tu diario.

Dibujos y Mapas

Si tus sueños ocurren en espacios oníricos que tienen características definidas, puedes hacer un dibujo esquemático esbozando cómo está organizado el espacio en el sueño, ya sea una calle, una casa o un área en concreto. Este tipo de croquis ayuda mucho cuando re-entras el sueño o lo discutes con alguien. Si eres un buen dibujante o pintor, anímate a representar una escena, personaje o imagen señalada del sueño en tu diario. Aquí uno de mis bosquejos que vereís que más sencillo imposible:

Si tienes niños pequeños y éstos sueñan, la mejor forma de recopilar sus sueños y sus pesadillas es precisamente haciéndole que la dibujen. Aparte que coleccionando es material puede convertirse en un banco artístico-onírico que tus hijos apreciarán cuando sean mayores.

Esquema del diario onírico

¿DIARIOS ONÍRICOS IMPRESOS?

Hay muchos diarios oníricos, pre-estructurados, en el mercado, algunos de ellos muy bonitos. Si estás empezando a escribir tus sueños y éstos son cortos, estos diarios te servirán de acicate para ponerte manos a la obra. Sin embargo, si tienes sueños largos te encontrarás con el problema de que el espacio asignado a cada sueño es demasiado corto, tendrás que intercalar papeles sueltos entre las distintas entradas, papeles que podrían caerse o crear bulto, y el resultado sería diferente de lo esperado, un diario poco organizado o caótico.

En mi experiencia una libreta normal, un diario bonito en blanco, o una carpeta en tu ordenador con archivos Word o Txt son más prácticos y puedes personalizarlos dándoles la estructura y estilo que prefieras.

SIN COMPROMISOS

Si quieres ver los beneficios de mantener un diario onírico no tienes que comprometer tu vida. Hazlo por dos semanas ininterrumpidas y verás que vale la pena.

Enlace a la versión radiada

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