Crece con tus Sueños

Una de las premisas de la psicología analítica (jungiana) para lograr la individuación —un proceso de autorrealización que proporciona una mayor integración de nuestro yo consciente e inconsciente— es que nuestros sueños nos ayudan a crecer y transformarnos.  La exploración onírica es importante porque nuestros sueños son una puerta de acceso a nuestro inconsciente.

Entonces, os preguntaréis ¿Cómo nos ayuda el análisis de sueños a crecer como persona? ¿Cuánto tiempo nos llevará la transformación? ¿Qué tipo de crecimiento promueve la terapia onírica? De todo eso voy a hablar a continuación.

NO CULTIVES MALAS HIERBAS.

Uno no crece congratulándose constantemente por los éxitos personales, torturándose por los errores cometidos, aferrándose a nuestra imagen profesional, física, social, o identificando nuestro valor con nuestro título universitario, fama, dinero o el número de seguidores que uno tiene en las redes sociales. Si identificamos esas cosas como nuestro auténtico «yo», nos estamos identificando con nuestra máscara social (también llamada persona en terminología junguiana).

La Máscara se Desvanece.

La persona o máscara social es una necesaria protección psicológica y una proyección adaptativa de nuestro yo que nos ayuda a vivir en el mundo que nos rodea. Es un filtro psicológico necesario entre las muchas cosas que somos y la versión de nosotros mismos que creemos que nos ayudará a sobrevivir en el entorno social y cultural en el que vivimos, o el que ese mismo entorno demanda.

Todos llevamos un máscara puesta, todos necesitamos una o varias. El problema es cuando identificamos nuestro yo auténtico con ella e ignoramos o descuidamos las muchas facetas de nosotros mismos que son tan verdaderas como esa máscara.

Cuando nos identificamos abiertamente con la máscara, y las circunstancias o entorno que la apoyan y sustentan colapsan, tendemos a colapsar personalmente, mental y emocionalmente, o quedamos socialmente expuestos a los elementos. Así, muchos famosos aparecen en los medios como que lo tienen todo, muy seguros de sí mismos, y muy cool; creemos que su máscara es su yo real, pero en su vida privada experimentan los mismos problemas que nosotros, y es por eso nos sorprende que personas que están en la cumbre tengan una enfermedad mental, sean abusivos, lleven una doble vida, se suiciden, sean inseguros, maten o se maten, abusen a menores, o lo que sea.

El Yo Auténtico Es Estable.

Crecer como persona conlleva expresar nuestro yo auténtico más a menudo y más claramente en el mundo, y a vernos menos como nuestra máscara social. El proceso de transformación que va desde lo que somos a lo que queremos llegar a ser empieza prestando atención a nuestro mundo interior, y reflexionando  sobre si nuestras formas de ser, sentir, comportarnos y relacionarnos son realmente buenas para nosotros o no, nos satisfacen o no, y, lo más importante, representan nuestro auténtico yo.

Uno de los objetivos del análisis de sueños es sumergirse en nuestro inconsciente y obtener una imagen más clara y holística de nuestro ser, una parte a que los sueños acceden y reflejan fácilmente, y de la que no siempre somos conscientes. Nuestros sueños nos mostrarán qué partes de nosotros mismos desconocemos, a qué partes negamos expresión, aquellas que están demasiado crecidas y son malas hierbas, cuáles necesitan de fertilizante, y cuáles están bien tal cual.

Cuando iniciamos el proceso de crecimiento personal no lo hacemos para mejorar algo defectuoso, o para presumir de que hemos iniciado la aventura. Lo hacemos para ser fieles a nosotros mismos, y para ver un reflejo más equilibrado de quiénes somos en el mundo exterior.

TRANSFORMACIÓN PERSONAL ¿PARA QUIÉN?

El crecimiento promovido por la terapia onírica no es un crecimiento del cerebro físico; es el crecimiento de nuestra mente, nuestra auto-conciencia, nuestra consciencia y del yo auténtico. Es un proceso transformador que nos permite acercarnos a los que Carl Jung llamó individuación. La terapia onírica se puede hacer siempre que el cerebro y mente de la persona estén desarrollados y funcionen normalmente, y posean un nivel de madurez emocional básico.

Niños.

Un niño puede ser el sujeto del análisis de los sueños pero no puede hacer terapia onírica para crecimiento personal ya que su cerebro no está completamente desarrollado, sus funciones cognitivas son limitadas y no tienen madurez psicológica o emocional.

Discapacitados Mentales.

Las personas con discapacidades cognitivas, sin importar su edad, se beneficiarán del análisis de sueños pero no pueden acceder a su inconsciente de formal completa.

Enfermos Mentales.

Gente con problemas mentales serios puede hacer análisis de sueños bajo supervisión clínica, pero terapia onírica para el crecimiento personal no porque muchos de ellos empeorarían al enfrentarse a algunos aspectos de su inconsciente reflejados en sus sueños.

Edad.

La edad no importa; si uno tiene un nivel de madurez emocional normal podrá hacer terapia onírica para transformación personal. No todas personas que tienen cincuenta años tiene el mismo nivel de madurez emocional y psicológica, y no todos ellos tienen más madurez que, digamos, un treintañero. Eso varía de persona a persona.

¿CÓMO OCURRE ESTE CRECIMIENTO?

La terapia onírica promueve el crecimiento personal trabajando regularmente con nuestros sueños, lo cual favorece el contacto entre el consciente y el inconsciente, y facilita la integración psicológica.

De igual manera que la aptitud física es un proceso que deriva del ejercicio regular, uno no puede decir que ha crecido como persona después de analizar tres sueños. Aquellas personas que no son soñadores habituales se benefician del análisis de sueños, pero necesitan comenzar a prestar atención a sus sueños de forma regular para comenzar el progreso de transformación personal.

En algunos casos, el crecimiento se realiza mediante la liberación de la tensión de los opuestos que viven dentro de nosotros mismos y de la auto-aceptación completa de esos opuestos.

En ocasiones, es cuestión de aprender a abrirnos a partes asombrosas de nosotros mismos. En otras, implica reconocer y abrazar partes negativas personales que odiamos y que ni siquiera sabíamos que existiesen — la sombra.

A veces requiere aprender a honrar aquellas partes de nosotros mismos que sabemos que existen pero no nos permitimos expresar en público porque no son socialmente aceptables, o así nos parece.

Muy a menudo, el análisis de sueños exige que aprendamos a reconocer esos sentimientos y emociones que están en la base de nuestras reacciones automáticas; esos sentimientos que nos hacen comportarnos de cierta manera y que se expresan en forma de reacciones instintivas y complejos que son dañinos y que intentamos explicar de manera racional, cuando en realidad nacen del sentimiento, el miedo o la inseguridad, no de la razón.

Cada persona tiene diferentes problemas y circunstancias, y sus sueños muestran cosas diferentes. El objetivo de la terapia onírica es la integración de todas las facetas de nosotros mismos. Lo que Jung llamó alquimia. No es una tarea fácil pero tampoco imposible. Los sueños nos visitan cada noche y solo se necesita la voluntad de explorarlos.

LO QUE NECESITAS ESCUCHAR.

Los sueños indican lo que necesitas escuchar, no lo que queremos que se nos diga. ¿Irías a tu entrenador físico y le pedirías que te entrenara para mantener los 30 Kgs de sobrepeso que tienes? Suena ridículo, ¿verdad? Sin embargo, muchas personas desean que su analista apoye una versión de ellos mismos que no les hace bien y los mantiene estancados. Muchos pagarán por una sesión e ignorarán cualquier sugerencia que no se ajuste a su ojo tuerto.

La transformación personal conlleva cierto nivel de incomodidad y el aprender a aceptar y superar nuestra resistencia al cambio. Nos resistimos porque, no importa cuán disfuncionales seamos o cuán poderosos nuestros complejos e inseguridades, esa es nuestra forma normal de ser, así que lo hacemos sin pensar, de manera fácil y automática. El crecimiento personal nunca se consigue viviendo con el piloto automático encendido, sino que exige que intervengamos directamente en el cambio.

La terapia onírica puede ser divertida pero es rara vez superficial. Se lleva a cabo teniendo gran compasión por las fallas y debilidades humanas; sin embargo, el analista de sueños no está ahí para apoyar una versión de nosotros mismos que no funciona, de la misma manera que un médico de cabecera no está ahí para apoyar nuestro colesterol alto o nuestra adicción a la comida basura.

¿CUÁNTO FALTA PARA LA META?

Si tuvieras 30 Kgs de sobrepeso, ¿contratarías a un entrenador personal y le exigirías que te entrenara para perder esos kilos en tres sesiones de entrenamiento? Seguro que no. Entonces ¿por qué esperas que el analista de sueños haga lo mismo? El peso que llevamos sobre nuestros hombros no pesa un gramo físico, pero puede pesar muchos kilos sobre nuestro ser.

Al igual que con el ejercicio normal, algunas personas responden al análisis de sueños mejor que otras; algunos ven cambios más rápidamente que otros. Se necesita paciencia y disposición para incorporar el análisis de los sueños en nuestra vida y rutina diarias, y ser un participante activo en nuestro cambio.

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